Película : Cabeza Borradora
Año : 1977
Autor: David Lynch
A partir de
la década de los sesenta las nociones sociales culturales y políticas transitan
una suerte de transformaciones y replanteamientos. Los movimientos juveniles en
el mundo y en Estados Unidos
especialmente se posicionan como actores y testigos de la necesidad de formular nuevos parámetros
sociales, nuevas acepciones de comportamiento y de pensamiento.
El conflicto, la guerra, la imposición y la falta de
respuestas son algunos de los factores que llevaron a muchos de los jóvenes
estadounidenses a forjar su propio destino intelectual y artístico. Importantes
Representantes del cine, la música, el arte y el teatro convergen en un país que por sus altos índices de
migración y diversidad étnica, se convierte en una suerte de cosmopolita donde
las influencias simbólicas y artísticas se nutren de la iconografía de todas
partes del mundo.
Es por esto que se da un vuelco importante para el
cine de culto de Estados Unidos, las películas ya no intentaban mostrar un
apocalipsis inducido por un simio o a un parámetro de belleza y rebeldía
solapados[1].
Las películas del cine gringo piden a gritos una
transformación, y David Lynch es el perpetrador adecuado para traer una buena
bofetada a las narraciones cronológicas y predecibles que tan intrínsecas se
encuentran en el “cine de Hollywood”.
La cabeza borradora es una obra que realmente rompe
con el cine convencional para inmiscuirnos en un mundo extraño, inexplicable e
inentendible pero que te atrapa tal cual la locura seduce a la mente de un
trabajador asalariado invadido por el estress y sus responsabilidades.
La película “Eraserhead” o en español, Cabeza
Borradora es la primera incursión en los largometrajes por parte de David
Lynch, Catálogada como Surrealismo y fiel muestra de la filosofía sensorial y
abstracta de Lynch, La cabeza Borradora es una película que no debe faltar en
un análisis del cine contemporáneo de la segunda mitad del siglo XX.
David Lynch con su versatilidad y su capacidad para realizar su trabajo, nos brinda con
severa convicción un film que brinda terror, suspenso e intriga, las escenas
bizarras junto con novedosos montajes paralelos hacen de esta película una
experiencia peculiar para las personas que están acostumbradas a las ortodoxas
coordenadas del cine marketing.
El Director de la obra sentó un precedente dentro
del cine de ficción, con bajos recursos y un trabajo de edición concreto por
parte del mismo director. Brinda al espectador una suerte de dialogo entre la realidad y la imaginación posicionando al espectador en
sentimiento de duda e incertidumbre.
El montaje
escénico también contiene un alto nivel de realismo ciudadano, pues los
ambientes mostrados en la película de una u
otra manera retratan la cotidianidad de una familia que se desenvuelve
en sus propias redes sociales. Esta herramienta es utilizada para que el
espectador se sienta de una u otra manera identificado/a plenamente en la trama
de la película.
Algo que va muy de la mano con lo visual es también lo auditivo, pues
con los sonidos sórdidos y desesperantes que pululan entre las escenas de la
película es el factor que completa la película para brindarnos así una
experiencia sensorial completa, el suspenso, el avasallamiento auditivo y las
imágenes traumáticas hacen de la cabeza borradora un conjunto de imágenes e
imaginarios que son difíciles de olvidar.
Esta película critica tanto lo convencional en el
cine como lo ordinario en el hábitat urbano, familiar e incluso amoroso, Su
peculiar forma de concebir las relaciones sociales trasciende los parámetros
establecidos que comúnmente tenemos enraizados en nuestras cabezas. La vida
familiar, la vida en pareja, el paternalismo o maternalismo son elementos que
se ven duramente atravesados por el montaje actoral de la película.
Hay una intención de hacer de la obra un poco más
sombría y lúgubre los efectos de colorizacion se ven neutralizados por la
escala de grises que invade la pantalla al momento de reproducir la película,
por un lado la película adquiere un toque “retro” y por otro el ahorro en
costos de edición debe haber sido importante.
Es importante señalar también su capacidad de
generar critica hacia situaciones en especifico o temas de contingente, a
partir de la película se puede desplegar una serie de temas o problemáticas
actuales contemporáneas como son ; La división del trabajo, La familia, el
matrimonio, las enfermedades mentales y el aborto como tal.
El aborto como un tema transversal, La película contiene un sinnúmero de escenas
inexplicables, pero dentro de ellas, se encuentra una secuencia en particular
que es la que lleva de la mano al espectador hacia el climax de la obra, y es
la representación de una concepción alterada, un parto extraño y el nacimiento
de una vida, que si bien es cierto , es
deshumanizada y en tanto cosificada por el autor, pero que en su respectiva
fidelidad representa el trauma, la angustia, y la desesperación que puede
conllevar el conservar un producto de una concepción no deseada, sea en el
útero de una mujer o en el caso de la película en el interior de un pollo relleno de mesa.
Es decir la película poco a poco cuestiona la
cotidianidad que todos tal vez nos encontramos, llevándolo a extremos
exagerados usando la sensación de desesperanza como herramienta esencial para
sentirnos identificados con el actor principal y así sentir un poco de la
experiencia y trastorno del sujeto.
La película abraza y agita los conceptos de la
filosofía materializándolos a través del miedo y la ansiedad, la búsqueda de la
verdad y los conflictos espirituales se ven confrontados en el cuerpo de esta
persona que podría ser cualquier habitante de cualquier ciudad en el mundo.
El Guión Escénico a través de montajes paralelos
explora el mundo de lo onírico reafirmando la sensación de incertidumbre para
el espectador.
El plano de los sueños representado en la película también es
una forma peculiar de representar una dualidad que convergen en un mismo
cuerpo, el posicionamiento de la búsqueda de la verdad como la búsqueda de la
belleza también es transgredida por los novedosos parámetros de belleza incorporados
por la obra.
La cabeza borradora es una muestra de lo que la autogestión y la “independencia”[2]
puede brindar, David Lynch es una de los autores que nos demuestra que se puede
cambiar todo lo que esta normalizado, denominado y etiquetado.
Texto Por: D. N. H.
[1]
James Dean actor Estadounidense 1931-1955
[2]
Independencia Intelectual, Pues se dice que recibió una suma de dinero
concedida por El “American Film Institute Conservatory”

No hay comentarios.:
Publicar un comentario