sábado, 24 de septiembre de 2016

EraserHead - David Lynch (1977) Reflexiones desde el presente.

Película : Cabeza Borradora
Año : 1977
Autor: David Lynch
A  partir de la década de los sesenta las nociones sociales culturales y políticas transitan una suerte de transformaciones y replanteamientos. Los movimientos juveniles en el mundo y  en Estados Unidos especialmente se posicionan como actores y testigos de  la necesidad de formular nuevos parámetros sociales, nuevas acepciones de comportamiento y de pensamiento.
El conflicto, la guerra, la imposición y la falta de respuestas son algunos de los factores que llevaron a muchos de los jóvenes estadounidenses a forjar su propio destino intelectual y artístico. Importantes Representantes del cine, la música, el arte y el teatro convergen en  un país que por sus altos índices de migración y diversidad étnica, se convierte en una suerte de cosmopolita donde las influencias simbólicas y artísticas se nutren de la iconografía de todas partes del mundo.
Es por esto que se da un vuelco importante para el cine de culto de Estados Unidos, las películas ya no intentaban mostrar un apocalipsis inducido por un simio o a un parámetro de belleza y rebeldía solapados[1].
Las películas del cine gringo piden a gritos una transformación, y David Lynch es el perpetrador adecuado para traer una buena bofetada a las narraciones cronológicas y predecibles que tan intrínsecas se encuentran en el “cine de Hollywood”.
La cabeza borradora es una obra que realmente rompe con el cine convencional para inmiscuirnos en un mundo extraño, inexplicable e inentendible pero que te atrapa tal cual la locura seduce a la mente de un trabajador asalariado invadido por el estress y sus responsabilidades.
La película “Eraserhead” o en español, Cabeza Borradora es la primera incursión en los largometrajes por parte de David Lynch, Catálogada como Surrealismo y fiel muestra de la filosofía sensorial y abstracta de Lynch, La cabeza Borradora es una película que no debe faltar en un análisis del cine contemporáneo de la segunda mitad del siglo XX.
David Lynch con su versatilidad y su capacidad  para realizar su trabajo, nos brinda con severa convicción un film que brinda terror, suspenso e intriga, las escenas bizarras junto con novedosos montajes paralelos hacen de esta película una experiencia peculiar para las personas que están acostumbradas a las ortodoxas coordenadas del cine marketing.
El Director de la obra sentó un precedente dentro del cine de ficción, con bajos recursos y un trabajo de edición concreto por parte del mismo director. Brinda al espectador una suerte de dialogo  entre la realidad y la   imaginación posicionando al espectador en sentimiento de duda e incertidumbre.
El  montaje escénico también contiene un alto nivel de realismo ciudadano, pues los ambientes mostrados en la película de una u  otra manera retratan la cotidianidad de una familia que se desenvuelve en sus propias redes sociales. Esta herramienta es utilizada para que el espectador se sienta de una u otra manera identificado/a plenamente en la trama de la película.
Algo que va muy de la mano  con lo visual es también lo auditivo, pues con los sonidos sórdidos y desesperantes que pululan entre las escenas de la película es el factor que completa la película para brindarnos así una experiencia sensorial completa, el suspenso, el avasallamiento auditivo y las imágenes traumáticas hacen de la cabeza borradora un conjunto de imágenes e imaginarios que son difíciles de olvidar.
Esta película critica tanto lo convencional en el cine como lo ordinario en el hábitat urbano, familiar e incluso amoroso, Su peculiar forma de concebir las relaciones sociales trasciende los parámetros establecidos que comúnmente tenemos enraizados en nuestras cabezas. La vida familiar, la vida en pareja, el paternalismo o maternalismo son elementos que se ven duramente atravesados por el montaje actoral de la película.
Hay una intención de hacer de la obra un poco más sombría y lúgubre los efectos de colorizacion se ven neutralizados por la escala de grises que invade la pantalla al momento de reproducir la película, por un lado la película adquiere un toque “retro” y por otro el ahorro en costos de edición debe haber sido importante.
Es importante señalar también su capacidad de generar critica hacia situaciones en especifico o temas de contingente, a partir de la película se puede desplegar una serie de temas o problemáticas actuales contemporáneas como son ; La división del trabajo, La familia, el matrimonio, las enfermedades mentales y el aborto como tal.
El aborto como un tema transversal,  La película contiene un sinnúmero de escenas inexplicables, pero dentro de ellas, se encuentra una secuencia en particular que es la que lleva de la mano al espectador hacia el climax de la obra, y es la representación de una concepción alterada, un parto extraño y el nacimiento de una vida, que  si bien es cierto , es deshumanizada y en tanto cosificada por el autor, pero que en su respectiva fidelidad representa el trauma, la angustia, y la desesperación que puede conllevar el conservar un producto de una concepción no deseada, sea en el útero de una mujer o en el caso de la película en el  interior de un pollo relleno de mesa.
Es decir la película poco a poco cuestiona la cotidianidad que todos tal vez nos encontramos, llevándolo a extremos exagerados usando la sensación de desesperanza como herramienta esencial para sentirnos identificados con el actor principal y así sentir un poco de la experiencia y trastorno del sujeto.
La película abraza y agita los conceptos de la filosofía materializándolos a través del miedo y la ansiedad, la búsqueda de la verdad y los conflictos espirituales se ven confrontados en el cuerpo de esta persona que podría ser cualquier habitante de cualquier ciudad  en el mundo.
El Guión Escénico a través de montajes paralelos explora el mundo de lo onírico reafirmando la sensación de incertidumbre para el espectador. 
El plano de los sueños representado en la película también es una forma peculiar de representar una dualidad que convergen en un mismo cuerpo, el posicionamiento de la búsqueda de la verdad como la búsqueda de la belleza también es transgredida por los novedosos parámetros de belleza incorporados por la obra.
La cabeza borradora es  una muestra de lo que la autogestión y la “independencia”[2] puede brindar, David Lynch es una de los autores que nos demuestra que se puede cambiar todo lo que esta normalizado, denominado y etiquetado.

Texto Por: D. N. H.



[1] James Dean actor Estadounidense 1931-1955
[2] Independencia Intelectual, Pues se dice que recibió una suma de dinero concedida por El “American Film Institute Conservatory”

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